
LAS DIEZ PRINCIPALES RAZONES POR LAS CUALES LOS ADULTOS DEBEN VACUNARSE SON LAS SIGUIENTES:
1. Las enfermedades que se previenen con vacunas no han desaparecido.
2. Las vacunas lo ayudarán a mantenerse sano.
3. Las vacunas son tan importantes para la salud como la dieta y el ejercicio.
4. Las enfermedades que se previenen con las vacunas son costosas.
5. Las vacunas son seguras y eficaces.
6. Las vacunas no producen la enfermedad que deben prevenir.
7. Las personas jóvenes y sanas también pueden enfermarse.
8. Cuando alguien se enferma, también expone a hijos, nietos y padres.
9. Su familia y sus compañeros de trabajo lo necesitan.
10. La vacunación puede ser la diferencia entre la vida y la muerte.
¿QUÉ VACUNAS NECESITAN LOS ADULTOS?
a. Tétanos, difteria y tos convulsa
b. Gripe
c. Enfermedad neumocócica
d. Herpes zóster (culebrilla)
e. Hepatitis B
f. Virus del papiloma humano
g. Varicela
h. Hepatitis A
i. Sarampión, paperas y rubéola
a. Tétanos, difteria y tos convulsa
Recomendaciones
Todo adulto debería estar vacunado contra el Tétanos y Difteria. Para estar correctamente vacunado debería recibir un refuerzo cada 10 años.
La tos convulsa ha comenzado a presentarse en adultos. La vacuna triple bacteriana, es decir, la que cubre las tres enfermedades mencionadas es la Tdap que, aparte de los toxoides para tetanos y difteria, tiene la vacuna contra la tos convulsa acelular (ap de la sigla). La vacunación contra esta patología en los adultos tiene como objetivo que las personas no se enfermen de tos convulsa y de esa manera evitan transmitir la enfermedad a sus contactos.
b. Gripe
Recomendaciones
Se recomineda una vacuna antigripal anual para:
· Todos los adultos de 50 años o más.
· Las mujeres que estarán embarazadas durante la temporada de gripe.
· Los que residen en hogares de ancianos o instituciones de atención a pacientes crónicos.
· Los trabajadores de la salud.
· Los adultos menores de 50 años que padecen de ciertas afecciones médicas crónicas.
· Quienes atienden a personas con alto riesgo o viven con ellas.
· Cualquier persona que desee evitar enfermarse de gripe o contagiarla a otros.
c. Enfermedad neumocócica
Recomendaciones
Se recomienda la vacuna antineumocócica a:
a) Las personas de 65 años de edad o más.
b) Los adultos con ciertas afecciones médicas crónicas como la diabetes, y las personas cuyo sistema inmunológico está debilitado.
c) Los residentes en hogares de ancianos.
d) Las personas a quienes no les funciona el bazo.
d. Herpes zóster (culebrilla)
Recomendaciones
Los adultos mayores de 60 años de edad deberían recibir una única dosis de la vacuna contra el herpes zóster (culebrilla), hayan tenido un episodio previo de herpes zóster o no.
e. Hepatitis B
Recomendaciones
La vacuna contra la hepatitis B se recomienda para ciertos grupos, como:
● Todas las personas sexualmente activas que no se encuentran en una relación monógama a largo plazo.
● Los trabajadores de la salud que están expuestos a sangre en el lugar de trabajo.
● Quienes mantienen contacto sexual o cotidiano con personas que tienen la infección crónica por el virus de la hepatitis B.
● Los individuos que se someten a evaluaciones o tratamientos por enfermedades de transmisión sexual.
● Los hombres que tienen relaciones sexuales con personas de su mismo sexo.
● Quienes usan drogas o fármacos inyectables.
● Los individuos con enfermedad renal terminal y las personas infectadas con el VIH.
f. Virus del papiloma humano
Recomendaciones
Las mujeres de 26 años o menos que no han sido vacunadas previamente deberían recibir la inmunización. La vacuna se administra en una serie de tres dosis a lo largo de un período de seis meses. La vacuna protege contra las dos cepas del HPV que causan el 70% de todos los cánceres de cuello uterino.
g. Varicela
Recomendaciones
Los adultos que nunca han tenido varicela o que nunca se han colocado la vacuna contra la varicela deberían recibir dos dosis con al menos 28 días de diferencia.
h. Hepatitis A
Recomendaciones
La mayoria de los adultos en nuestro país tienen anticuerpos por haber estado en contacto con el virus o haber tenido una hepatitis sintomática. Se recomienda la vacuna contra el HAV:
1. A los viajeros que no tienen anticuerpos y que visitan países en donde esta enfermedad es común (esto incluye todos los países, excepto los EE. UU., Canadá, Europa Occidental, Japón, Australia y Nueva Zelanda).
2. A las personas con una enfermedad crónica del hígado.
3. Quienes tienen algún trastorno de los factores de coagulación como hemofilia.
4. Los hombres que tienen relaciones sexuales con personas de su mismo sexo.
5. Quienes usan drogas o fármacos inyectables y no inyectables.
i. Sarampión, paperas y rubéola
Recomendaciones
La vacuna MMR es una vacuna “tres en uno” que protege contra el sarampión, las paperas y la rubéola.
Como adulto, usted NO necesita la vacuna MMR si:
a) Se ha hecho análisis de sangre que demuestren que es inmune al sarampión, las paperas y la rubéola.
b) Si es un nacido antes de 1957.
c) Si ya ha recibido la vacuna contra la rubéola.
d) Si ya ha recibido dos dosis de MMR o una dosis de MMR más una segunda dosis de vacuna contra el sarampión o ya ha recibido una dosis de MMR y no corre alto riesgo de exposición al sarampión.
Usted DEBERÍA recibir la vacuna contra el sarampión si :
1. No se encuentra en ninguna de las categorías anteriores.
2. Si es estudiante universitario, u otro estudio posterior al secundario.
3. Si trabaja en un hospital u otra institución médica.
¿EXISTEN EFECTOS SECUNDARIOS POR ESTAS VACUNAS?
Las vacunas se encuentran entre los productos médicos más seguros disponibles.
Los efectos secundarios más comunes son reacciones localizadas a las vacunas inyectadas, como dolor, hinchazón y enrojecimiento en el lugar de la inyección. Estos tipos de reacciones localizadas son más comunes con las vacunas con virus muertos. Con las vacunas con virus vivos pero debilitados (atenuados) pueden ocurrir reacciones leves, como fiebre y erupción, aproximadamente entre 7 y 21 días después de la vacunación. Como con cualquier producto médico, existen riesgos mínimos de que ocurran problemas graves después de recibir la vacuna. Sin embargo, los posibles riesgos asociados con las enfermedades que estas vacunas previenen son mucho mayores que los riesgos que pueden conllevar las vacunas.
¿DEBO LLEVAR UN REGISTRO PERSONAL DE INMUNIZACIONES?
Absolutamente. Un registro de inmunizaciones les ayudará a usted y a su médico a asegurarse de que esté completamente protegido contra enfermedades prevenibles con vacunas. También puede evitar la revacunación innecesaria.
Por Dr. Carlos Bergallo
Jefe de Servicio de Infectología del Sanatorio Allende Fuente: CDC modificado
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