CONSEJOS DE SALUD

Había una vez un síndrome

Sanatorio Allende

Algunos de los personajes de las historias más famosas de nuestra niñez han sido utilizados para denominar a ciertas Enfermedades Poco Frecuentes.

Síndrome de Alicia en el País de las Maravillas: cuando el mundo no es lo que parece Se trata de un trastorno neurológico que provoca alteraciones en la percepción del tamaño, la distancia y la forma de los objetos o del cuerpo. Sus causas suelen asociarse a episodios de migraña, epilepsia, ansiedad, lesiones cerebrales, uso de fármacos o drogas, y/o alteraciones de la retina, entre otros. Para llegar a su diagnóstico se realizan estudios neurofisiológicos, tales como Resonancia Magnética, Electrocardiograma y Tomografía Computada.

Las manifestaciones de este síndrome pueden ser diversas: percepción de los objetos más grandes (macropsia) o más pequeños (micropsia) de lo real, percepción de las partes del cuerpo más grandes (macrosomatognosia) o más pequeñas (microsomatognosia) de lo que en realidad son, sensación de tener dos cuerpos (somatopsíquica), imágenes múltiples (polinopsia), incapacidad de reconocer caras (prosopagnosia) o colores (acromatopsia), distorsión del transcurrir del tiempo, entre otros. Por lo general, se presenta sólo con algunas de estas manifestaciones, las cuales son conscientes ya que no existe amnesia posterior.

#ConsejoDeSalud: mantener un buen descanso, realizar una dieta que evite alimentos que predisponen la migraña (tales como chocolates, conservas, quesos, etc.) y participar en grupos de apoyo.

Síndrome de Madame Bovary: cuando la felicidad resulta inalcanzable
Esta patología psicológica se caracteriza por la insatisfacción constante a nivel afectivo y social como consecuencia del contraste entre los ideales e ilusiones de quien lo padece con lo que existe. También puede manifestarse como una alteración en la que se construye una realidad ficticia, en la que una persona se considera otra de la que realmente es jugando un rol que intenta sostener.

Las vivencias traumáticas de abandono o de sobreprotección durante la niñez pueden ser algunas de las situaciones que motivan este trastorno. El diagnóstico de Bovarismo se evidencia en ciertos desajustes cognitivos, tales como inconformismo continuo, fuerte ansiedad, frustración y sensación generaliza de cansancio, los cuales pueden ser abordados desde un tratamiento psicoterapéutico.

Síndrome de Rapunzel: cuando el cabello se convierte en una obsesión
Es un trastorno psicosomático, conductual e intestinal, que se produce por la ingesta compulsiva de cabello (tricofagia). Nuestro sistema digestivo es incapaz de digerirlo, razón por la cual se acumula en el estómago o en el intestino delgado provocando lo que se denomina tricobezoar. La acumulación de cabello puede verificarse a través de ecografías o endoscopías, por ejemplo.

Este síndrome se encuentra estrechamente vinculado a la tricotilomanía, es decir, al hábito de arrancarse de forma sistemática el cabello. La satisfacción que provoca este comportamiento puede ocasionar náuseas, dolor y tensión abdominal, alopecia, debilidad, estreñimiento o diarrea, entre otros. 

Si bien no existe una confirmación en torno a sus causas, suelen asociarse a la pérdida de familiares, carencias afectivas, relación conflictiva con padres, estrés, etc. Los tratamientos psicológicos y las actividades recreativas que disminuyan el estrés y la ansiedad pueden resultar de utilidad. La intervención quirúrgica queda reservada para la extracción del tricobezoar (acumulación de cabello).

Síndrome de la Bella Durmiente: cuando dormir se transforma en una pesadilla Este síndrome, también denominado de Kleine-Levin, se trata de un trastorno del sueño poco frecuente (1-2 casos por cada 1.000.000 habitantes) que se presenta típicamente en varones adolescentes y ocasionalmente en mujeres. Radica en dormir por periodos prolongados de tiempo en forma recurrente, lo cual se denomina hipersomnia, y se encuentra asociado a cambios conductuales.

Estos episodios de exceso de sueño incontrolable pueden ser de instalación gradual, desde días hasta semanas de duración. Además, el paciente puede presentar agresión, conductas sexuales inadecuadas, alimentación compulsiva, desorientación, confusión, alucinaciones y comportamientos “extraños”, tales como cantar fuerte, hablar por teléfono sin discar, hablar como niño, entre otros. Luego de estos síntomas, los cuales pueden ser olvidados debido a la gran cantidad de tiempo que se encuentran durmiendo, se presentan periodos de conducta normal. Pese a que, en general, la frecuencia de estos hechos disminuya y tiendan a desaparecer, provocan un deterioro social, laboral y emocional a quien lo padece, dificultando y limitando sus actividades diarias.

Si bien las causas del síndrome se desconocen hasta el momento, el diagnóstico se realiza principalmente a partir de sus manifestaciones clínicas. Algunos de los estudios complementarios que pueden realizarse son la resonancia magnética y estudios neurofisiológicos, tales como el electroencefalograma y la polisomnografía.

El tratamiento se basa en la combinación de fármacos y psicoterapia. Además, resulta de especial importancia la educación de las personas que forman parte del entorno del paciente, como padres y maestros.

La formación continua de los profesionales de nuestro Sanatorio y la incorporación de tecnología que facilita estudios específicos nos permiten contar con las herramientas necesarias para abordar Enfermedades Poco Frecuentes, disminuyendo el tiempo hasta llegar a un diagnóstico correcto y mejorando la calidad de vida de estos pacientes.

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