CONSEJOS DE SALUD

Insulinorresistencia

Sanatorio Allende

Por Dr Gustavo Ortiz, Dra Valeria Acuña Servicio de Endocrinología y metabolismo

Es la condición en la cual la insulina no puede realizar la respuesta biológica apropiada en las células. Es decir, hay una disminución de la capacidad de la acción de la misma en el control metabólico de la glucosa después de una comida.

Al ingerir alimentos, la glucosa de la dieta se absorbe en el intestino delgado, aumenta su concentración en la sangre y estimula la secreción de insulina.

La insulina es una hormona producida por el páncreas endocrino que su función es provocar la captación, utilización y almacenamiento de la glucosa dentro de las células. Esto les permite disponer de la energía necesaria (a partir de la glucosa) para realizar los procesos de síntesis con gasto de energía.

En el síndrome de resistencia a la insulina los tejidos target, (Hígado, musculo, tej adiposo) no responden adecuadamente a la acción de la misma. Tras ésta resistencia, el páncreas produce más insulina para lograr su efecto, llevando así a una HIPERINSULINEMIA COMPENSADORA (aumento de insulina en sangre).

Las causas relacionadas son :

OBESIDAD Y SEDENTARISMO presente en la mayoría de los pacientes, ANOMALIAS GENETICAS que alteran la acción de la insulina o se heredan receptores anormales, USO DE FARMACOS que aumenten la resistencia a la insulina (ej. corticoides) AUMENTO DE HORMONAS CONTRARREGULADORAS (opuestas) a la acción de la insulina (hormona de crecimiento, hormona tiroidea) DESNUTRICION FETAL bajo peso al nacer o peso al nacer mayor a 4 Kg, también predispone a la obesidad y a la insulinorresistencia.

En el paciente con síndrome de la insulinorresistencia podemos encontrar:

Obesidad central La medida de la cintura es un índice indirecto para medir la acumulación de grasa intraabdominal si en la mujer es mayor de 88 centímetros y en el hombre mayor de 102 es indicativo de resistencia a la insulina. Hipertensión arterial (HTA); Dislipidemia: aumento de los lípidos de la sangre, colesterol, triglicéridos, LDL, disminución de HDL, aumento del riesgo de trombosis o coagulación , aterosclerosis; Hiperuricemia (aumento del ácido úrico).

Tambien vemos la acantosis nigricans que es un marcador clínico de INSULINORESISTENCIA(fig.1)




Es un engrosamiento y amarronamiento de la piel, que se presenta típicamente en dorso de cuello, axilas, pliegues inguinales, nudillos, codos.

También debemos mencionar que esta patología está relacionada con el “hígado graso” debido a que esta alteración de la entrada de glucosa en los hepatocitos (cel del hígado) hace que se produzcan en exceso los lípidos dentro de las mismas y se acumulen.

Cuando coexisten varios de estos factores constituye un “síndrome metabólico”. También la insulinorresistencia puede acompañar al síndrome de ovario poliquístico y otras patologías endocrinas como síndrome de Cushing, acromegalia.

El tratamiento es multidisciplinario ya que hay que comenzar a cambiar hábitos de vida, como dieta sana con una nutricionista, actividad física controlada, fármacos como metformina, gliptinas, glitazonas etc.

Luego de comenzado el tratamiento se requieren controles periódicos de laboratorio y clínico.

Tener en cuenta estos factores para realizar un diagnóstico y tratamiento precoz es imprescindible para la prevención de las patologías que se desarrollan a partir de este síndrome, como por ejemplo los eventos cardiovasculares y aparición temprana de la diabetes.

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