CONSEJOS DE SALUD

Ley de las mitades: ¿de qué lado está tu corazón?

De 100 personas con hipertensión arterial sólo 13 se encuentran tratadas y controladas.

La hipertensión arterial es conocida como el “asesino silencioso”, lo cual en cierta medida es correcto, ya que no produce síntomas. Sin embargo, parte de su silencio se vincula al bajo nivel de conocimiento y de control que posee quien convive con esta enfermedad.

Las cifras que expone la Ley de las Mitades resultan verdaderamente preocupantes:
• De 100 personas hipertensas, 50 lo saben y 50 lo ignoran.
• De las 50 que lo saben, la mitad es tratada y la mitad no.  
• De aquellas que son tratadas, la mitad se encuentra controlada (Tensión Arterial menor a 140/90 mmHg) y la mitad no lo está.

De 100 personas con Hipertensión Arterial sólo 13 se encuentran tratadas y controladas.

La prevalencia de hipertensión continúa elevándose a nivel global y un gran porcentaje de personas que la padecen lo ignora. La hipertensión arterial es la afección más frecuente en occidente: el 30% de la población adulta la presenta y entre los mayores de 65 años el porcentaje asciende al 60%.

No culpemos a las emociones 
Al preguntarle a un paciente ¿cuál cree que es la causa de su hipertensión? en la mayoría de los casos la respuesta es la misma: “mi presión es nerviosa”. Lamentablemente, ésta es la creencia de la mayoría de los pacientes hipertensos, la cual los lleva a pensar que se trata de un problema pasajero provocado por un estado emocional y no lo que realmente es: una enfermedad del sistema vascular que aumenta la morbimortalidad cardiovascular. Si bien en la mayoría de los casos se desconoce su causa, existe un componente genético o hereditario que provoca que una persona la desarrolle en algún momento de su vida.

El paciente hipertenso raramente presenta su enfermedad en forma aislada. Generalmente, manifiesta otros factores de riesgo cardiovasculares que, al estar presentes, predisponen al desarrollo de la enfermedad cardíaca. Los más importantes son colesterol elevado, diabetes, sobrepeso, tabaquismo, sedentarismo y antecedentes familiares de esta enfermedad. Por esta razón, lo importante de un diagnóstico precoz radica en una valoración de todo el riesgo potencial del paciente y no sólo de su hipertensión arterial.

Es importante destacar que no es posible realizar un diagnóstico de hipertensión ni determinar su severidad sólo con una toma aislada de presión arterial.

Se considera que una persona tiene hipertensión arterial cuando luego de controles reiterados su presión es igual o mayor a 135/85 mm Hg.

Algunos medicamentos, tales como anfetaminas, gotas nasales, corticoides o el uso crónico de antiinflamatorios y anticonceptivos orales, pueden provocar un aumento de la presión. Es frecuente recibir a pacientes con su presión arterial controlada y que, debido a ciertos medicamentos, dicho control se torne más complejo. En estos casos, lo conveniente es comentarle al médico qué fármacos se están consumiendo para ajustar las dosis o para indicar aquellos que no ocasionen efectos en la presión arterial.

Recordá: el mayor problema de ser hipertenso es desconocerlo.

» Otros Consejos de Salud