CONSEJOS DE SALUD

Realizá tu consulta ginecológica a tiempo

Te contamos cuáles son los controles periódicos que debés realizar con tu médico ginecólogo para prevenir y diagnosticar de forma precoz patologías que pueden afectar tu salud.

La consulta ginecológica es el ámbito que reúne al médico y a la paciente para establecer una relación profesional empática dirigida a abordar los problemas que afectan a la mujer. La finalidad de estos controles es detectar factores de riesgo que deban corregirse como así también evaluar el estado del aparato genital y de las mamas para comprobar su normalidad o para diagnosticar patologías que requieran tratamiento. Para ello, en ginecología se utilizan métodos de tamizaje (también llamados de screening), los cuales son aplicados a todas las pacientes sin ningún síntoma para la detección de enfermedades en el período más precoz. 

 La evidencia demuestra que mientras más temprano se las detecta, mayores posibilidades de curación y/o tratamiento existen, y menor será la complejidad de la intervención a realizar.

Los métodos de tamizaje se aplican principalmente para la detección del cáncer de mama y del cáncer de cérvix (cuello de útero). Existen otros estudios que, si bien no se consideran de tamizaje, son utilizados para el diagnóstico precoz de patologías de útero, ovarios, o huesos, ante la presencia de determinados factores de riesgo o debido a hallazgos clínicos o físicos relevantes. 

Cáncer de mama 
Es la primera causa de muerte por tumores ginecológicos. En Argentina, produce más de 5.600 muertes anuales y se estima que se producirán 19.000 nuevos casos por año, según datos del Instituto Nacional del Cáncer. Más del 75% de las mujeres con cáncer de mama no presentan ningún antecedente familiar de dicha patología ni síntomas específicos.  

Sabiendo que los tumores malignos menores a un 1 centímetro tienen hasta un 90% de probabilidades de curación, lo fundamental es la detección temprana.

En los estadios precoces de la enfermedad, cuando habitualmente es asintomática, radica la importancia de los estudios de tamizaje. Para la lucha contra el cáncer de mama se debe tener en cuenta: 

  • El autoexamen mamario. 
  • El examen físico del ginecólogo cada 1 a 3 años desde los 29 a los 39 años y anualmente desde los 40 años, junto con la mamografía.

Cáncer de cuello de útero 
Ocupa el segundo lugar entre los tipos de cáncer más comunes en las mujeres a nivel mundial y es la segunda causa de muerte por cáncer ginecológico, pese a que podría prevenirse casi por completo gracias a los conocimientos y a las tecnologías actualmente disponibles.

El Papanicolau (citología exfoliativa cervical) y la colposcopía (inspección visual del cérvix) son los métodos de tamizaje utilizados para la detección precoz de este tipo de tumores.

El cáncer de cuello de útero se relaciona con el tabaquismo y con algunos tipos de VPH (Virus del Papiloma Humano), que se transmite generalmente a través de las relaciones sexuales. En la mayoría de los casos las lesiones más leves del virus desaparecen solas, pero si la infección persiste (lo cual sucede en menos del 5% de los casos) las lesiones podrían agravarse y convertirse en cáncer.

 Según el tipo de VPH, transcurren hasta 10 años entre unas lesiones y otras. Es por este motivo que la prevención y la consulta en pacientes asintomáticas adquieren gran importancia.

 Los métodos de detección del ADN del Virus del VPH aportan información y son una herramienta de gran valor. Las ventajas de estos controles quedan demostradas cuando la mujer los realiza anualmente después de los 21 años o luego de su primera relación sexual (la frecuencia de los controles puede modificarse en algunas situaciones especiales). Las vacunas contra el VPH previenen contra la infección de los tipos que causan aproximadamente el 80% de los casos de cáncer de cuello de útero.

El resultado de los métodos de tamizaje puede ser: negativo (paciente sin lesiones que continúa con sus controles habituales), anormal (amerita nuevos estudios complementarios o seguimiento más estricto), o patológico (necesita tratamientos definitivos). Luego de la consulta ginecológica, y habiéndose realizado los estudios mencionados, la paciente debe consultar nuevamente a su profesional para discutir los hallazgos. 

Asimismo, es importante atender aquellas patologías benignas del útero y la disfunción ovárica, ya que pueden provocar en la mujer problemas personales, de pareja, sociales y de rendimiento. Los miomas, la endometriosis, los pólipos endometriales y las alteraciones hormonales del ciclo menstrual producen dolor, hemorragias y anemia, entre otros síntomas, y deben ser evaluados correctamente.

Salud reproductiva
De acuerdo a cifras publicadas por UNICEF en cuanto a la situación del embarazo adolescente en Argentina, el 15% de los nacimientos anuales en el país se producen en niñas y adolescentes entre 10 a 19 años, y el 40% de los embarazos no deseados terminan en aborto en este grupo etario. Los métodos actuales de anticoncepción, utilizados adecuadamente, tienen una efectividad (según el tipo) que ronda entre el 95% y el 99%. Queda en obvia evidencia la necesidad de educación y consulta sobre planificación familiar con un abordaje humano e integral, que incorpore la perspectiva de los derechos sexuales y reproductivos. 

El ginecólogo es también el responsable de una gran cantidad de derivaciones, ya que la mujer suele consultarle por problemas clínicos, cardiovasculares o urinarios, entre otros. Por esta razón, el recurso humano profesional resulta de gran relevancia, además del respaldo tecnológico de métodos complementarios y del trabajo en equipo que permite superar ampliamente el “hacer” del ginecólogo de forma individual.

 Desde nuestro Sanatorio la meta de prevención y diagnóstico precoz se concreta mediante un abordaje multidisciplinario enfocado hacia un objetivo claro, común y concreto: la salud integral de la mujer.

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