Un examen físico anual es una parte clave en la salud de los niños y adolescentes. El pediatra es quien se ocupa tanto de su crecimiento y desarrollo, como de posibilitar su pleno potencial como adultos. Además, controla y evalúa si la salud de sus hijos resulta óptima y acorde a la edad que transitan. Por ejemplo, el desarrollo de su cerebro durante los primeros 6 meses; el crecimiento físico, madurativo y psicológico durante el primer año; o las competencias motrices, lingüísticas, y cognitivas adquiridas al año siguiente.

Entre los 3 y 4 años la escolarización es un hecho. Este es un buen momento para evaluar la salud de los niños con el fin de controlar su crecimiento, detectar factores de riesgo, y prevenir posibles complicaciones o afecciones que pudieran intervenir en su desarrollo.

Hace aproximadamente 15 años, algunas entidades educativas implementaron la presentación de “fichas médicas” para niños que debían comenzar la escolaridad. Luego se amplió a los educandos de todos los niveles: inicial, primario y secundario, y de institutos tanto privados y públicos como universitarios. En el año 2013, el Gobierno de la provincia oficializó la “ficha médica” con el nombre de Certificado Único de Salud (CUS).

¿Qué es el CUS? 

Se trata de un formulario que se les solicita a los estudiantes al momento de comenzar el ciclo lectivo y que tiene validez por el período de un año. Además, resulta útil tanto para la realización de actividades curriculares como extracurriculares. La documentación que debe presentarse al momento de realizarlo es DNI del estudiante, ficha médica otorgada por la institución educativa y carné de vacunación actualizado.

¿Para qué es útil el CUS? 

Permite determinar patologías preexistentes no diagnosticadas u otras cuyos síntomas comienzan durante la segunda infancia, conocer el estado nutricional de la población escolar (desnutrición-sobrepeso) y brindar tratamientos adecuados.

¿Qué incluye?  

  • Examen físico completo: a través del mismo se controla el crecimiento, el peso, la talla, el Índice de Masa Corporal, la frecuencia cardíaca y respiratoria, la presión arterial, los pulmones y el abdomen.
  • Vacunas: el médico revisa si el calendario de vacunación se encuentra completo. Las vacunas necesarias para los escolares son: varicela, hepatitis B y A, neumococo, sarampión, rubéola y paperas, antidiftérica, antitetánica, antipertussis, antimeningococo, antigripal (según el paciente), y las que sean recomendadas por la autoridad sanitaria.
  • Antecedentes personales: se evalúa si el estudiante presenta enfermedades previas, cirugías, alergias o si consume algún tipo de medicación.

El examen oftalmológico y auditivo se realizará por los profesionales correspondientes. Asimismo, en el caso que se considere necesario, se solicitará un examen de laboratorio.

Todos los años antes de comenzar las clases los niños deben realizar el examen médico anual, pero además de hacerlo es importante generar desde el hogar hábitos saludables. Ambas conductas colaboran eficazmente con la medicina preventiva.


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