La ansiedad es una sensación o un estado emocional normal ante determinadas situaciones, es una respuesta habitual a diversas circunstancias cotidianas estresantes. Por ello, cierto grado de ansiedad es incluso deseable para el manejo normal de las exigencias del día a día.

Se trata de una emoción que surge cuando una persona se siente en peligro, sea esta amenaza real o imaginaria. Es una respuesta normal o adaptativa, que prepara al cuerpo para reaccionar ante una situación de emergencia. Por lo tanto, junto con el miedo, la ira, la tristeza, y la felicidad, tiene una importante función relacionada con la supervivencia. Para preservar la integridad física ante amenazas, el ser humano ha puesto en marcha respuestas eficaces y adaptativas durante millones de años: la reacción de lucha o huida.

En las sociedades avanzadas modernas, esta característica innata del ser humano se ha desarrollado de forma patológica y conforma, en algunos casos, cuadros sintomáticos que constituyen los denominados Trastornos de Ansiedad, los cuales generan consecuencias negativas para quienes los padecen. Entre los Trastornos de Ansiedad se encuentran las Fobias, el Trastorno Obsesivo-Compulsivo TOC, el Trastorno de Pánico, la Agorafobia, el Trastorno por Estrés Postraumático, el Trastorno de Ansiedad Social, y el Trastorno de Ansiedad Generalizada TAG, entre otros. En este último caso, la ansiedad se vive como una sensación difusa de angustia o miedo, y quien lo sufre no puede identificar claramente el peligro o la causa de este sentimiento. Esta ansiedad patológica es resultado de distintos tipos de problemas a los que se enfrenta la persona en su vida cotidiana, y sobre todo a la interiorización de sus ideas en relación a dichos problemas.

No se conocen totalmente las causas de los trastornos de ansiedad, pero se sabe que la interacción de múltiples determinantes favorece su aparición. Se encuentran implicados tanto factores biológicos como ambientales y psico-sociales. Además, es muy común que se encuentren asociados con otros trastornos mentales, tales como los trastornos del estado de ánimo.

Es importante dejar en claro la diferencia entre Ansiedad Normal y Patológica:

  • La ansiedad normal es adaptativa y permite a la persona responder al estímulo de forma adecuada. Se presenta ante estímulos reales o potenciales (no imaginarios o inexistentes). La reacción es proporcional cualitativa y cuantitativamente en tiempo, duración e intensidad.
  • La ansiedad se considera patológica cuando el estímulo supera la capacidad de adaptación de respuesta del organismo y aparece una respuesta no adaptativa, intensa y desproporcionada, que interfiere con el funcionamiento cotidiano y disminuye el rendimiento. Se acompaña de una sensación desagradable y desmotivadora, síntomas físicos y psicológicos, y persiste más allá de los motivos que la han desencadenado.

El límite entre la ansiedad normal y la ansiedad patológica no es fácil de definir y puede variar entre los individuos en función de los rasgos de personalidad o, sobre todo, en función de lo que se ha descrito como un "estilo cognitivo propenso a la ansiedad". Los criterios diagnósticos del Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales señalan que la ansiedad debe considerarse patológica cuando "la ansiedad, la preocupación o los síntomas físicos provocan malestar clínicamente significativo o deterioro social, laboral o de otras áreas importantes de la actividad”.

¿Cuál es el Rol del Psicólogo? 

El psicólogo es un profesional que dispone de conocimientos y prácticas suficientes para abordar una situación humana desde un nivel de análisis psicológico a fin de investigarla, comprenderla, explicarla y eventualmente modificarla, mediante recursos psicológicos (terapias de distinta índole que utilizará de acuerdo a su conocimiento).

En el caso de los Trastornos de Ansiedad, el psicólogo podrá detectar los puntos de urgencia de dicha situación, lo cual le permitirán diagnosticar la acción crítica y resolverla posibilitando el cambio más adecuado. El Psicólogo Clínico estudia el psiquismo, las conductas y las formas de relacionarse de los individuos, procediendo a la prevención, diagnóstico, rehabilitación y tratamiento de las alteraciones de la personalidad existentes en la infancia, en la adultez o en la vejez, en sus aspectos individuales, en su adaptación al medio socio-familiar y laboral, así como a la profilaxis y desarrollo de la salud mental en la comunidad humana.

El psicólogo no es quien resuelve los problemas de las personas, sino es quien brinda una orientación para que el individuo logre ser independiente en su vida diaria.


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